Los patrones de uso del móvil nos identifican mejor que nuestras huellas digitales

O eso es lo que indica un estudio publicado en la revista Nature. Este hecho tiene grandes implicaciones en la privacidad, ya que el uso de dispositivos móviles hace que sea imposible permanecer en el anonimato, incluso sin el uso de software de seguimiento.

Data from just four, randomly chosen “spatio-temporal points” (for example, mobile device pings to carrier antennas) was enough to uniquely identify 95% of the individuals, based on their pattern of movement. Even with just two randomly chosen points, the researchers say they could uniquely characterize around half of the 1.5 million mobile phone users.

Each time a user interacted with their mobile phone operator network by initiating or receiving a call or a text message, the location of the connecting antenna was recorded, providing both a spatial and temporal data point.

Entrevista a Carlos Domingo, Telefónica I+D, sobre Firefox OS

Interesante la entrevista que le ha hecho la gente de Xataka a Carlos Domingo, de Telefónica I+D, sobre Firefox OS. Los temas centrales son:

  • Historia e involucración de la empresas de telecomunicación y de Mozilla.
  • Búsqueda del nicho de la gama baja de smartphones.
  • Gobernanza del proyecto.

Tu pon un código QR, que mola, aunque no sirva para nada

Estrella_Galicia_Código_QR

Últimamente vemos códigos QR por todos lados: en las latas de Coca-Cola,  en las estanterías de los hipermercados (Lidl), en los envases de zumos Don Simón,…

Muchas de estas campañas no tienen demasiado sentido, ya que lo único que hace es llevarnos a la web de Coca-cola, Don Simón,… o como mucho de algún concurso, promoción,… Queda muy chulo, muy moderno, pero en realidad aporta muy poco al cliente que escanea el código QR. Hay un montón de usos que se le habrían podido dar, como información turística concreta, ofertas puntuales y especiales para los lectores QR,… e definitiva, cualquier tipo de personalización que aporte un valor añadido al cliente.

Lo más alucinante que me he encontrado es el caso de Estrella Galicia Selección, una cerveza que probé hace poco y que, todo sea dicho, está muy buena (la recomiendo). En la parte posterior del envase, acompañada de un código QR, pone lo siguiente:

Nos gustaría saber tu opinión sobre esta nueva cerveza. Si quieres participar en su valoración captura el código bidi o entra en seleccion.estrellagalicia.es y dinos qué te parece».

Lo primero que me chocó es cómo se les pudo colar que eso que tenían impreso es un código Bidi, ya que realmente es un código QR. Vale, le pasó lo mismo a Montoro en la presentación de los Presupuestos Generales del Estado, pero que nadie en una empresa reparara en esto…

Pero lo que más me sorprendió fue que al tratar de leer el código QR mi lector no fuera incapaz de leerlo. Le pedí a un amigo que hiciera lo mismo con su móvil y tampoco leyó nada: ni con NeoReader para iOS ni con Barcode Scanner para Android fuimos capaces de leerlo. ¿De verdad ninguna persona de Estrella Galicia (departamento de producción, calidad, márketing,…) trató de leer el código para ver si llevaba o no a su destino?

¿Y de verdad ponen un código QR para que sus consumidores opinen en su web sobre la cerveza que están tomando? Espero que no se estén preguntando por el poco éxito de la campaña.

ReadWriteWeb y Enrique Dans publican dos artículos en los que prevén la muerte del QR, superado por tecnologías como NFC, incorporado cada vez en más teléfonos o por RFID. Creo que es una tecnología que puede continuar usándose debido a su bajo coste de uso (no está sujeta a licencias, la generación de los códigos QR es técnicamente muy sencilla y los clientes software de lectura son gratuitos y de uso simple)  pero siempre que su uso sea el adecuado y no el que la mayoría de empresas le están dando: no aportar valor diferencial a su producto.

 

Acuerdo de exclusividad Orange-iPhone declarado ilegal

apple-iphone-orange

La autoridad de la competencia francesa acaba de prohibir temporalmente la distribución en exclusiva del popular teléfono iPhone, fruto del acuerdo entre France Telecom SA y Apple Inc., tras una reclamación presentada contra este pacto por el operador de telecomunicaciones Bouygues Telecom.

El regulador indica que este contrato de exclusividad introduce un nuevo factor de rigidez en un sector que ya carece de competencia.

Era hora de que las autoridades de la competencia entraran a tratar este tipo de asuntos.

A ver en qué momento ocurre esto en España, ya que existe una situación muy similar, al distribuir Telefónica Móviles, líder en este sector, el mismo teléfono.

Lo que me pregunto es cómo van a obtener el resto de compañías las unidades necesarias para ponerlas en el mercado, ya que Apple se puede negar, o, por lo menos, poner impedimentos para la venta de los teléfonos a las compañías: las comprarán en otros países, como hizo Simyo en España, al distribuir unas pocas unidades de este teléfono,…

Otra cuestión importante es el precio al que va a vender Apple estos equipos, pudiendo darse casos en los que sea más rentable comprar el teléfono a la operadora dominante que a otra competidora.