Cláusulas prematrimoniales que regulan el uso de las redes sociales

Cláusulas prematrimoniales que regulan el uso de las redes sociales

Parece que en Estados Unidos se está convirtiendo en algo común establecer en el contrato prematrimonial qué pueden publicar o no cada uno de los cónyuges durante el matrimonio o tras separarse: qué información, fotografías o vídeos se pueden publicar o incluso con quién pueden o no chatear, mantener contacto virtual,…

Bajo mi punto de vista no tiene demasiado sentido durante el matrimonio, ya que si una de las dos partes lo incumple las sanciones se vuelven complicadas de ejecutar, excepto que se dé por finalizada la relación.

Y aunque muchas relaciones acaban como el rosario de la aurora, lo lógico sería actuar con sentido común, pero como muchas veces cuando usamos redes sociales u otras herramientas virtuales este sentido falta, pues tenemos que recurrir a contratos y en caso de desavenencias a procesos judiciales.

El artículo completo en El diario.

La fotografía, bajo licencia CC, es de Steve Snodgrass.

El documental «TPB AFK: The Pirate Bay – Away From Keyboard» disponible

Acabo de ver el documental «TPB AFK: The Pirate Bay – Away From Keyboard«, que se ha financiado a través de Kickstarter. Me ha parecido un documental interesante (y recomendable) para poder conocer de primera mano todo el proceso judicial en el que se han visto envueltos los creadores de The Pirate Bay en Suecia y como constantemente el portal, las autoridades y las compañías denunciantes (música, juegos, películas,…) juegan al gato y al ratón para tratar de bloquear el portal, algo que por ahora nunca han conseguido. Hay que tener en cuenta que está contado desde el punto de vista de una parte, la de los creadores del portal.

AMC-14 o cómo una patente sobre una trayectoria tiró un satélite

Hoy vengo a contar uno de esos casos que si no llego a verlo en la Wikipedia y en algún portal serio como Engadget pues creería que no era verdad.

La historia comienza con la construcción del satélite de comunicaciones AMC-14, propiedad de SES Americom, construido por Lockheed Martin y destinado al servicio de radiodifusión de DISH Network. Fue lanzado el 14 de marzo de 2008 y, debido a una anomalía en el lanzamiento no consiguió llegar a una órbita geoestacionaria. El fabricante y el propietario del satélite intentaron llevarlo a la órbita correcta, pero aquí se encontraron con una patente de Hughes Electronics Corporation, compañía adquirida por Boeing, que no permitió usar su método para llevar el satélite a la órbita correcta.

Veamos que indica la patente:

A method is provided for using a lunar flyby maneuver to transfer a satellite from a quasi-geosynchronous transfer orbit having a high inclination to a final geosynchronous orbit having a low inclination. The invention may be used to take the inclination of a final geosynchronous orbit of a satellite to zero, resulting in a geostationary orbit, provided that the satellite is launched in March or September.

Lo que se patenta no es la órbita, como muchos comentan en Hacker News, el portal donde vi la noticia, sino el método para llevar el satélite desde una órbita casi-geoestacionaria o una estacionaria. No voy a comentar mi opinión sobre si me parece correcto o no este tipo de patentes, ya que al contrario que muchas patentes de software, en éstas sí que hay mucho R&D detrás de esta patente, aunque sí que el propietario podría haber obtenido una licencia de esta patente y poder utilizarla. O puede que no le interesara recuperarlo y así poder cobrar los 150 millones de dólares del seguro.

Al final el satélite fue vendido al Departamento de Defensa de Estados Unidos y se encuentra en una órbita geosíncrona inclinada.

La patente de la web interactiva. El sinsentido de las patentes de software

Otro ejemplo más del sinsentido de las patentes en determinadas tecnologías. Otro caso más de un «troll  de las patentes» que trata de obtener dinero con unas patentes absurdas o triviales. En este caso el «fenómeno» es Michael Doyle, dueño de una compañía que ya ganó en su momento una demanda a Microsoft  por un importe de 521 millones de dólares.  Leyendo este artículo hay un párrafo muy curioso:

The University of California will receive 25 percent of the proceeds from the verdict, while Eolas will obtain the rest, minus legal fees and costs, Lueck said. The university owns the patent for the technology, which it licensed to Eolas in 1994. Eolas has one formal employee, Mike Doyle, who is a former University of California researcher.

Al final llegaron a un acuerdo, por lo que la compañía de Redmond tuvo que pagar una cantidad elevada, no publicada, pero la parte que correspondió a la Universidad de California ascendió a 30.4 millones de dólares.

Claramente se trata de una empresa que se dedica a patentar o adquirir licencias de patentes y a obtener dinero ganando demandas o llegando a acuerdos con las empresas que demanda antes de llegar a celebrar el juicio. Ese año la empresa solo tenía 1 empleado, tal y como comenta cnet en el artículo. En su web se puede ver que todas las noticias están relacionadas con demandas o firmas de acuerdo por licenciamiento de patentes. Además la demanda era por un concepto trivial:

alleging that the Redmond giant infringed on one of its patents when enabling Internet Explorer to use plug-ins and applets in the software.

Es decir, ganaron la demanda por algo tan genérico y trivial como la ejecución de un complemento en un navegador, añadiéndole funcionalidad.

Pues la actual demanda va más allá. En este caso el fenómeno y su empresa demandan a ocho compañías (Yahoo, Amazon, Google,YouTube, GoDaddy, JC Penney, Staples y CDW Corp) alegando que en el año 1993 inventaron y patentaron nada menos que la «web interactiva«. Otras como Apple, Playboy, Perot Systems, Blockbuster, Citigroup, eBay o Frito-Lay también fueron demandadas por lo mismo, pero llegaron a un acuerdo extrajudicial. Lo que buscan es un pago de royalties en cualquier uso de tecnología interactiva en Internet: ver un vídeo, mostrar sugerencias en la búsqueda instantánea, rotar o cambiar el color de una imagen en una web de comercio electrónico,… La cantidad solicitada: 600 millones de dólares, en su mayor parte a Google y a Yahoo.

Incluso Tim Berners-Lee, el padre de la web, ha tenido que declarar ante el jurado, afirmando que «estas patentes podrían suponer una seria amenaza al futuro de la web».

Si esta demanda prospera nada le impediría a esta empresa realizar demandas en serie, impidiendo o poniendo muy difícil a muchas empresas operar en Internet o, simplemente, disponer de una web corporativa interactiva.

Creo que el tema de las patentes, y especialmente las patentes de software se les ha ido de las manos a los norteamericanos, permitiendo patentar elementos triviales y destinando una gran cantidad de recursos a demandar a la competencia para impedir el uso de sus tecnologías o para obtener dinero por elementos tan genéricos como la «web interactiva». Un ejemplo de todo este sinsentido es que Apple ya ha gastado 100 millones de dólares en la guerra de patentes contra HTC.

Además, este tipo de resoluciones judiciales favorables a estas empresas (trolls de patentes) obliga a muchas de las demandadas a llegar a acuerdos o a litigar y llegar a tener graves problemas financieros por culpa de este tipo de empresas. Bajo mi punto de vista crea una gran inseguridad jurídica, ya que ante patentes tan genéricas y amplias como esta u otras como la «1-click» de Amazon podrían ser utilizadas para atacar y obligar a cerrar a casi cualquier compañía que realice negocios en Internet.

¿No sería más adecuado para el beneficio de la humanidad que este dinero que se gasta en patentes y demandas se invirtiera en innovación, marketing,… para crear cada vez productos mejores, de los que se beneficiarían sus clientes? ¿No sería preferible que, por ejemplo, Apple invirtiera ese dinero en mejorar cada vez sus productos y no en tratar de impedir que Android pueda competir con ellos en igualdad de condiciones?