Cuándo funciona el software libre y por qué no funciona en determinados ambientes

Este post trata de ser un análisis y contestación al post de mi amigo Pablo Caselas, titulado «Cuándo funciona el Software Libre?».

Disclaimer: post ladrillo.

Empezamos.

Bajo mi punto de vista el Software Libre funciona excepcionalmente bien cuando es una plataforma o un punto de partida para los desarrolladores, administradores, etc. y proyectos en internet, pero se hunde cuando es un producto para el usuario final. Como primer ejemplo me fijo en Linux (como sistema operativo de ordenadores), no funciona como sistema operativo de cara al usuario final, pero su adopción en servidores de internet en todo el mundo es asombrosa.

En el mercado de las IT el software libre lleva demostrando ser una filosofía asentada en el mercado y de amplia difusión. Proyectos líderes, como Apache, acaban de cumplir 15 años de liderazgo, alojando unos 192 millones de dominios, contando con una cuota de mercado de más del 54%, duplicando a su inmediato perseguidor, IIS de Microsoft. Bases de datos como MySQL son usadas en un gran número de portales web. La base de datos SQLite es la más utilizada a nivel mundial, a pesar de que muchos usuarios ni siquiera lo saben: Mozilla Firefox, OS X, Skype, SymbianOS, Solaris OS, el antivirus de McAfee, los teléfonos iPhone, los teléfonos que llevan Android OS,… Y como estos ejemplos existen muchos más.

En el ámbito del usuario final, los sistemas operativos basados en soluciones de software libre tienen, por ahora, una baja difusión, fundamentada en prácticas dudosas por parte de los fabricantes. Veámoslas:

  • Inclusión de sistemas operativos y demás programas de serie en la venta de equipos nuevos, fundamentalmente en equipos portátiles, aunque marcas como Apple lo incluyen en todos sus equipos. Estas prácticas, en las que se vende software muy por debajo del precio de mercado, evita que los usuarios opten por alternativas libres.
  • Actitud laxa frente al software ilegal. Una gran cantidad de productos líderes no implementan todas las medidas que pueden, de tal forma que ganan usuarios domésticos o estudiantes que luego estarán acostumbrados a esos sistemas y serán los que tengan mayor facilidad de uso en el ámbito laboral. Existe una infinidad de ejemplos, pero los más importantes son: el sistema operativo Windows y la herramienta ofimática Office de Microsoft, herramientas de diseño gráfico de Adobe (Photoshop, Flash, Dreamweaver, Illustrator,…), herramientas de CAD de Autodesk (AutoCAD,…),… Por las redes P2P, portales de descarga directa, de Warez,… circulan copias ilegales de este software, que en muchos casos es más sencillo de instalar que las versiones legítimas. Bastará con un número de serie, un crack, un generador de claves,… y ya tendremos instalado el programa.
  • Formación gratuita para las empresas en estos productos, muchas veces alentada por los fabricantes, que fomentan esta formación, dando un gran número de facilidades e, incluso, pagando la formación en casos puntuales. Esta formación tiene lugar tanto en el ámbito académico como en el laboral, en la denominada «formación continua» o para desempleados.

Echemos cuentas de coste que tendría para un usuario que compra un equipo informático doméstico de sobremesa equiparlo con todo el software original:

Este software es lo «mínimo» que instala un usuario doméstico, y suma un total de 429,92 euros. Hay que tener en cuenta que acabo de indicar los importes de las licencias básicas, con funcionalidades limitadas. Si hubiese optado, por ejemplo, por un Windows 7 Professional, me iría a 309,00 euros, o a los 709,00 euros de un Office Professional 2007. Una gran cantidad de usuarios no optan por comprar e instalar las versiones básicas, debido al desembolso económico que supone. Al contrario, se decantan por instalar la versión «tope de gama» de gran cantidad de software (incluso de mucho que no necesitan), descargada de su sitio favorito de software ilegítimo.

Si estos usuarios tuviesen que pagar cada licencia que instalan, creo que una cantidad importante de usuarios migraría a sistemas operativos y aplicaciones libres, ya que las necesidades son cubiertas ampliamente por el software libre. Un usuario doméstico navega, escribe correos, utiliza funcionalidades básicas de herramientas ofimáticas, reproduce contenido multimedia, descarga y trata fotografías,…

Por otro lado hay que tener en cuenta la madurez y usabilidad del software libre para el escritorio.

  • Distribuciones como Ubuntu están preparadas para el escritorio. La prueba más evidente para mi fue un día que, en casa, dejé por despiste una máquina virtual con Ubuntu Desktop abierta y maximizada. Cuando regresé al equipo, estaba siendo usado SIN detectar el cambio de sistema operativo (el sistema base es un Windows XP legal).
  • Suites ofimáticas como Openoffice.org están preparadas para el uso masivo y continuo de usuarios, tanto domésticos, con bajos requisitos funcionales, como empresariales. Herramientas como Writer tienen poco que envidiarle a Microsoft Word. Yo llevo varios años utilizando en casa sólo OpenOffice.org sin notar ninguna diferencia (ni siquiera tengo instalado Microsoft Office, no lo necesito para «casi» nada).
  • Podría seguir con una gran cantidad de programas libres de gran calidad que uso habitualmente: Firefox, GIMP, Google Chrome, VLC, Audacity, Inkscape, Blender, PDFCreator, TrueCrypt, FileZilla,… y un largo etcétera.

Pero también tenemos herramientas maduras, muchas de ellas con amplia difusión, sobre todo cuando hablamos de soluciones web, incluso en casos superior a soluciones privativas:

  • WordPress para la gestión de sistemas de blogs.
  • osCommerce para los portales de comercio electrónico.
  • phpBB para los sistemas de foros.
  • Drupal y Joomla para portales.

Permitió a pequeños proyectos de internet como era Google 10 años atrás, ser lo que es hoy, porque si hubiesen tenido que costearse las licencias de software de los servidores que utilizaban en un principio hasta dar con el modelo de negocio, no hubiesen resistido.

La ventaja que supuso para Google la utilización de sistemas operativos y software libre, además de la económica, que es obvia, fue la posibilidad de parametrizar y programar todos los elementos necesarios para la optimización de sus sistemas. Por ejemplo, Google dispone de un servidor web propio, basado en Apache, con una implantación de algo más de un 6%. Esto seguramente no lo hubiese podido llevar a cabo si se tratase de un servidor web cerrado, aunque gratuito, como es el IIS de Microsoft. Distingamos entre libre y gratuito, que, aunque para la mayoría de usuarios no tiene importancia, cuando nos situamos en grandes corporaciones, con capacidad para contratar a los mejores desarrolladores, es vital, ya que pueden personalizar continuamente todo lo que necesiten. Pensemos en las personalizaciones de Facebook, Twitter, Flickr,…

Empresas como Red Hat o SuSE basaban sus modelos de negocio en, que el software es gratuito, pero es tan complicado de usar que vas a necesitar nuestra ayuda o que tu técnico aprenda con nosotros. Y es un buen modelo, ellos ganan dinero en un mercado en el que de otra manera no tendrían la más mínima opción, y se benefician de las mejoras que otras personas o empresas puedan proporcionar al software. Y las empresas también salen ganando, porque al fin y al cabo, aunque sea más complicado de usar, siempre será mejor pagar por alguien que sepa como funciona todo, que pagar una licencia y tener a alguien que sabe «más o menos» cómo va todo.

Esta afirmación, bajo mi punto de vista, no es correcta. Red Hat  basa su negocio, como afirma Carlos Hergueta Garelly, Regional Services Manager de Red Hat Iberia en el portal Cenatic, «en el modelo de suscripciones, que reporta más del 70% de la facturación a nivel mundial.» Red Hat crea productos basados en software libre y los comercializa, a través de una red de partners. Los productos que vende son distintas distribuciones de Linux (servidor, escritorio, virtualización, formación,…) asociadas (excepto la formación) a un servicio de soporte de renovación anual, en el que pagas por un servicio determinado (asistencia web, telefónica 12×5, 24×7,…)

Desde sus inicios, Red Hat fue una de las distribuciones pioneras y de mayor uso, tanto en servidores como en el escritorio, gracias a su simplicidad y facilidad de uso. En un principio ofrecían una única distribución gratuita, con servicios de soporte para empresas, hasta que la separaron en «Red Hat Enterprise Linux (RHEL)» (la versión empresarial) y Fedora (la versión «comunitaria», aunque respaldada por Red Hat).

Respecto a que Red Hat base su negocio en un software gratuito, más bien lo basa en un software libre, que vende con servicios de soporte. Y es tan libre que lo distribuye a través de su FTP, lo que permite a personas ajenas a la compañía desarrollar distribuciones paralelas a RHEL, sin tener que hacer frente al servicio de soporte de Red Hat. Ejemplos de este tipo de distribuiciones es CentOS (usada a su vez como sistema base en distribuciones especializadas, como las de VoIP Elastix o Trixbox, la especializada en clústers «Rocks Clusters»,…), Scientific Linux (desarrollada en el CERN) o la mismísima Oracle, con Oracle Unbreakable Linux, con un modelo de negocio bastante similar a Red Hat.

Lo que hay que tener presente es que el mercado de Red Hat, Oracle, Novell,… son empresas medianas o grandes que necesitan un soporte especializado para sus sistemas, que no pueden permitirse tener parados sistemas críticos o vitales, debido a la pérdida de dinero que esto les supondría. Y ahí las empresas no escatiman recursos, ya que la continuidad y, por consiguiente, la viabilidad de su negocio depende de estos sistemas. Ejemplos, entre otros muchos, pueden ser desde una autopista, sistemas bancarios, sistemas de pago online,… hasta medianas empresas dedicadas a la producción especializada.

El éxito del software libre como punto de partida en proyectos de internet es lo más obvio. Por ejemplo, la mayor parte de gestores de contenido con los que se hacen las páginas web son software libre (los más conocidos WordPress, Drupal, Joomla, etc), y funcionan, porque son la base sobre la que el diseñador y/o desarrollador hacen su producto final. Un producto final en este caso, no tiene mucho sentido, porque las páginas web son imagen de una empresa cara al exterior en internet y esta ha de ser diferenciadora. Pasa lo mismo con los frameworks de desarrollo para aplicaciones web como Ruby on Rails, Django, CakePHP, etc.

En este aspecto considero que el éxito del software libre está basado en varios puntos:

  • No existencia de tecnología privativa de calidad en este ámbito. Cuando se empezaron a utilizar los CMS web (v.gr. PHP-Nuke) no existía una tecnología privativa madura con una amplia implantación en el mercado, como podría ser, hoy en día, ASP .NET. Esto facilita el éxito de sistemas libres de calidad, al no existir una promoción por parte de la empresa creadora de los productos privativos para tratar de implantar su solución.
  • LAMP. La mayoría de los sistemas web (CMS y Frameworks) están basados en LAMP (Linux, Apache, MySQL, PHP), tecnologías de amplia difusión y maduras en entornos web, lo que permite disponer de una gran cantidad de desarrolladores con conocimientos suficientes como para desarrollar estas aplicaciones.
  • Alta calidad de las aplicaciones. No hay que olvidar que si estos sistemas triunfan es por su alta calidad. Por ejemplo, WordPress llegó al mercado en 2003, cuando ya existían sistemas maduros, como el caso de «Movable Type», que en el 2007, ante el rápido avance de WordPress, optó por liberar el código fuente. WordPress es un claro ejemplo de un sistema sencillo de instalar, de administrar, muy versátil a la hora de crear plugins que aumenten su funcionalidad y de crear plantillas que modifiquen su aspecto visual. Hoy en día es claro líder en este segmento, respaldado por una comunidad muy amplia de usuarios, desarrolladores, bloguers,…

Como ejemplo de tecnología privativa que triunfa en el mundo de Internet tenemos a Flash, creada por Macromedia y hoy propiedad de Adobe. Es una tecnología con muchos años de historia, líder en el mercado de animación web e implantada en multitud de portales (Youtube, Vimeo,…). No existe una alternativa libre competitiva hoy en día. Flash llegó al mercado cuando la web estaba despuntando, es compatible con casi todos los servidores web y con casi todos los navegadores modernos, mediante un plugin, es un sistema relativamente sencillo de aprender y usar, y para rematar la faena, es sencillo de conseguir a través de los medios habituales de software ilegal, de tal forma que los desarrolladores no tienen que pagar por el sistema de desarrollo. Todo esto ha evitado que surgieran alternativas libres serias que pudieran hacer peligrar el liderazgo de Flash.

Como ejemplo de proyectos de software libre que han basado su modelo de negocio en internet citaré a Firefox que ha conseguido ser rentable a base de acuerdos con Google para establecer su buscador como buscador por defecto en el navegador, y otro ejemplo será la adopción de Linux en el mercado de los teléfonos móviles (con Android a la cabeza) que aunque no cuenta de momento con una cuota de mercado significativa, como ya he dicho en un post anterior, se acabará imponiendo.

Modelos de negocio basados en software libre existen infinidad de ellos, lejos de los pelotazos de las compañías que se dedican a vender licencias como churros. Como bien apunta Pablo, algunos están basados en la publicidad (pago por clic) como es el caso de Firefox, pero existen otros muchos, que mueven una gran volumen de dinero en el sector IT:

  • Empresas que se dedican a proporcionar servicios de consultoría, desarrollo, soporte, mantenimiento,… IBM, Sun y MySQL AB (ambas pertenecientes a Oracle), Red Hat, Novell,… son ejemplos de este tipo de empresas.
  • Empresas, como es el caso de Openbravo, SugarCRM,… que ofrecen una versión de su software de forma gratuita y otra licenciada, más estable y generalmente con mayor número de funcionalidades, a la que añaden servicios de consultoría, implantación, formación, partners,…
  • Otras, como el caso de WordPress, ofrecen un producto (wordpress.org) y un servicio (wordpress.com) gratuitos, pero como contrapartida ofrecen servicios profesionales a otras empresas.
  • Empresas que se dedican a proporcionar servicios de formación basados en software libre.
  • Últimamente están apareciendo microempresas de desarrollo software para teléfonos móviles, cuya línea de negocio es captar al cliente mediante una versión «lite» de un programa, para venderle por una cantidad muy pequeña la versión «pro» del mismo software. Algunos productos son software libre y otros software privativo.

Respecto a la implantación de Android por parte de los fabricantes, la flexibilidad de un sistema totalmente libre (quitando aplicaciones puntuales) permite crear a los fabricantes unas excelentes personalizaciones con un coste muy reducido, obteniendo una ventaja competitiva sobresaliente respecto a otros sistemas operativos, como puede ser Windows Mobile. Incluso hay desarrolladores independientes que están creando «mods» de Android de alta calidad, como es el caso de Cyanogen.

No está de más comentar los casos de compañías de servicios online, que, aunque no basan su negocio en software libre (algunas sí), toda su infraestructura está basada en software libre. En la web «High Scalability» podemos encontrar numerosos ejemplos, como Facebook, Twitter, Flickr, Youtube, Google,… La gran mayoría de portales webs «serios» utiliza sistemas basados en software libre, ya que les proporciona una gran flexibilidad a la hora de implementar sus arquitecturas.

Ya, para finalizar, otro ejemplo claro es el de los supercomputadores. Dentro del Top 500, el 89.20% ejecuta Linux, el 1.00 Windows, el 5.00% BSD, el 0.20 sistemas basados en BSD y un 4.60% sistemas mixtos. Aquí los sistemas operativos de software libre arrasa.

Por lo tanto, queda claro que el mundo del software libre goza de una excelente salud, sobre todo a nivel de servidor, de servicios, soporte,… con unas cifras de negocio sobresalientes. Bajo mi punto de vista lo que sucederá es que durante mucho tiempo convivirán soluciones en las que se mezcla tanto software abierto como privativo, con excelentes resultados, tanto para las empresas del sector IT como para aquellas empresas que hacen uso de la tecnología como elemento inherente a su negocio.

Manual Práctico de Supervivencia en la Administración Electrónica

Alberto López Tallón acaba de publicar la primera edición del «Manual Práctico de Supervivencia en la Administración Electrónica» (en PDF), publicado con licencia CC By-NC 3.0 España.

El manual, que bien podría denominarse libro, se encuentra dividido en cinco partes:

  • La 1ª está dedicada a introducir al lector de forma práctica a la Administración Electrónica.
  • En la 2ª presenta los servicios y soluciones que la Administración pone al servicio del ciudadano a través de medios electrónicos: portal 060, DNIe, FNMT,…
  • La 3ª parte trata las leyes relacionadas con la Administración Electrónica: Ley de Acceso 11/2007, Ley de Firma Electrónica 59/2003, LOPD 15/99 y otras muchas.
  • La 4ª parte se dedica a tratar la tecnología que tenemos detrás de la Administración Electrónica: criptografía, estándares abiertos, software libre, Linux,…
  • La 5ª parte habla sobre el futuro y la innovación en la Administración Electrónica: web 2.0, blogs, wikis, redes sociales, márketing viral, crowdsourcing,…

Por qué evitar la expresión «Software de Fuentes Abiertas»

Miguel Vidal escribe en un excelente artículo (en PDF) las razones por las que no usar la expresión «Software de Fuentes Abiertas». A continuación copio los párrafos que creo que son más significativos:

  • La expresión SFA es innecesaria: no resuelve ninguna ambigüedad, ya que en español el signi cado de libre es inequívoco y muy rara vez signi ca gratis.
  • La expresión SFA es confusa: induce a pensar que existe algo distinto al software libre que se llamaría «Software de Fuentes Abiertas».
  • La expresión SFA es arti ciosa: carece de arraigo entre los hispanohablantes de la comunidad. Sus siglas SFA son desconocidas y hacen aún más ignoto su signi cado.
  • Y la razón más importante de todas: salvo que aclaremos explícitamente su de finición, usar «fuentes abiertas» como sinónimo general de software libre es una a rmación falsa, o al menos no necesariamente cierta. La apertura de fuentes es una condición necesaria pero no su ciente para cumplir los requisitos del software libre: se necesita además que las fuentes puedan modi carse y (re)distribuirse.

Redimensionando lotes de imágenes con Gimp

dbpAlgo que utilizo con bastante frecuencia es el redimensionamiento de imágenes, sobre todo para subirlas a Flickr, enviarlas por correo electrónico,… ya que mi cámara obtiene imágenes bastante pesadas y muchos servidores de correo las rechazarían, además de ser insufrible subir una cantidad importante de fotografías.

Llevar a cabo esta tarea de forma manual es algo inhumano, ya que puede llevar un tiempo demasiado elevado.
Estuve buscando diversas formas de llevar a cabo esta tarea, y la que más me convenció es el programa de edición fotográfica GIMP, que, mediante un plugin, David’s Batch Processor, que permite llevar a cabo esta tarea.
En mi caso lo probé en la versión portable de Gimp, para Windows, que no necesita ser instalada (basta con descomprimir el programa en un directorio y ejecutarlo).

La instalación del plugin es sencilla. Basta con descargar el archivo .zip (en mi caso para Windows), descomprimirlo en la carpeta «App\gimp\lib\gimp\2.0\plug-ins» (copia un archivo denominado «dbp.exe») y reiniciar el GIMP.

Para usarlo simplemente hay que ir al menú «Filtros->Batch Process…»

Ahora sólo falta indicar:

  • Imágenes a tratar (pestaña «Input»).
  • Indicar el redimensionamiento (pestaña «Resize»).
  • Ubicación de los archivos generados, ya que si no se indica nada machaca los archivos originales (pestaña «Rename»).
  • Indicar el formato de salida (pestaña «Output»).

Red Hat, Dell y HP demandadas por una patente en JBoss

lawsuit

Otra compañía que vuelve a las andadas. En este caso se trata de «Software Tree LLC», que demanda a Red Hat, a Dell, a HP y a Genuitec debido a que, supuestamente, el middleware de JBoss infringe una patente suya en «el intercambio de datos y comandos entre sistemas orientados a objetos y sistemas relacionales«. Acojonante.

Red Hat es demandada como propietaria del conocido servidor de código libre, mientras que las otras compañías son demandadas por vender software basado en JBoss o por incluirlo en sus productos.

«Casualmente» la compañía es partner de Microsoft.

Más información en Slashdot e InformationWeek.