A través de este blog llego a una tremenda reflexión de Marshall Kirkpatrick, co-editor del blog de tecnología ReadWriteWeb, es probablemente una de las dos personas en el mundo que cree mas que yo en el uso de RSS.
My take on it is this, and I’ll try to say this without getting too upset about it: the lack of uptake of RSS reading software by consumers and businesses is among the turns of events in recent technology history that’s most disparaging of the state of humanity. That a personalized, centralized repository for updates from dynamic streams of information delivered by free trusted sources of democratic publishing all over the world has had its tech-lunch eaten by mind-rotting casual Flash games on Facebook is as depressing as the way that public education dreams were dashed when the promise of television became its reality. It’s like the psychedelic dreams of Harvard’s Dr. Timothy Leary becoming the wretched, heartbreaking narcotic drama of the TV show The Wire. It’s terrible. It’s reason to pack it all up and go home.
Que, traducido, viene a decir:
Mi opinión es esta, y voy a intentar decirla sin sobresaltarme demasiado: La falta de adopción del software de lectura RSS por parte de los consumidores y de los negocios es uno de los sucesos en la reciente historia tecnológica que peor habla del estado de la humanidad. Que un repositorio personalizado y centralizado de actualizaciones hechas a través de canales dinámicos de información ofrecidos por fuentes gratuitas y confiables de publicación democrática en todo el mundo haya sido ignorado tecnológicamente y reemplazado en la atención popular por jueguecitos que pudren la mente hechos en Flash en Facebook es tan deprimente como la manera en la que los sueños de la educación pública se quebraron cuando la promesa de la televisión se volvió su realidad. [...] Es terrible. Es razón para empaquetar todo y marcharse a casa.
Soy de los que lleva años, ya no sé cuantos, accediendo diariamente a toda la información que leo a través de Google Reader, mediante los feeds que tengo agragado. Antes lo hacía a través de Netvibes.
Aún me cuesta entender, moviéndome en un sector tecnológico, que la gente que me rodea apenas utiliza lectores RSS. Prefieren navegar página a página, con la pérdida de tiempo y la saturación de información que ello supone. Con un lector RSS vas leyendo titulares de una forma rápida y accedes solo a aquellas noticias que te interesan. Cuando acabas, marcas todos como leídos y hasta la próxima revisión.
De vez en cuando logro convencer a alguien de que utilice un lector RSS. Cada vez que logro “evangelizar” a una persona en su uso, creo que mi karma aumenta Si aún no utilizas un lector RSS, ¿a qué estás esperando?
Bélgica, ese Estado que ha estado casi 500 días sin gobierno, se suma a la lista de Estados que tratan de frenar a “The Pirate Bay”. Y lo hace filtrando las resoluciones DNS… Algo tan fácil de saltar como cambiar los servidores DNS de tu ISP por los de Google o de OpenDNS.
The amount the U.S. military spends annually on air conditioning in Iraq and Afghanistan: $20.2 billion.
That’s more than NASA’s budget. It’s more than BP has paid so far for damage during the Gulf oil spill. It’s what the G-8 has pledged to help foster new democracies in Egypt and Tunisia.
Estos días andamos de reformas en Barrapunto. Un disco duro no quiso seguir funcionando y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, pues @candeira está migrando los servidores a otros con más recursos. Mientras está trabajando en montar un sistema nuevo y en recuperar las copias de seguridad, dejó un mensaje de error cuando menos curioso y divertido:
Sin palabras me quedé al ver el enlace que alguien tuiteó y que viene de una noticia difundida por EuropaPress. Varios “artistas”, entre ellos Fran Perea, Anabel Alonso, Kiti Manver y Eloy Arenas están indignados por el rechazo a la Ley Sinde, una norma que, según ellos, debería haberse aprobado en el Congreso el pasado 21 de diciembre.
Sueltan perlas como “Es como si te permiten irte sin pagar de una tienda” o “Si los cubatas pudiesen descargarse por internet, los bares estarían vacíos“; pero la que más sorprendido me dejó fue ésta: “la gratuidad de la cultura genera escasez“. No señores, la gratuidad de la cultura genera abundancia y difusión. Nunca antes de la llegada de Internet hubo tanta difusión cultural, tantos creadores y tanto consumo de cultura. Otra cosa es que los nuevos métodos de difusión de la cultura no les permitan llenar sus bolsillos vendiendo pedazos de plástico redondo. Escuchen las palabras que escribe hoy en El País Rodríguez Ibarra, a ver si aprenden algo y dejan de llorar.
No voy a entrar en valorar las declaraciones de César Alierta, Presidente Ejecutivo de Telefónica S.A.
Prefiero que, si aún no has visto el vídeo, le eches un vistazo y saques tus propias conclusiones. Enciende los altavoces y disfruta. Son algo más de 7 minutos, sin desperdicio.
Estaba buscando a través de Google cómo implementar unos mapas con Google Maps cuando acabé en la web http://www.programacionweb.net. Impresionante lo que me apareció:
No tengo ni que decir que ni se me ocurrió desactivar esta extensión de Firefox y volver a la web. Si querían conseguir visitas, la mía no. Lo propietarios de la web podrán verme como un usuario que consume recursos del sistema sin aportar clics en la publicidad; pero esto no es del todo cierto: en portales que visito frecuentemente desactivo esta extensión, para poder ayudar a la financiación con los clics a sitios que me pueden interesar. Si yo fuera el dueno de la web me pensaría este tipo de intromisión en la forma de navegar de cada visitante.
Seguro que el Bank of New York Mellon Corp se gasta una candidad ingente de dinero en seguridad informática, pero hacen copias de seguridad en cintas sin encriptar y las envían por paquetaría.
Resultado: los datos de 4,5 millones de clientes, perdidos, en manos del que los encuentre.