Vaya por delante que el sistema de actualizaciones de Android es pésimo; o por lo menos el planteamiento.
Vamos por partes. Hace algo más de un año me compré un teléfono móvil HTC Magic, uno de los dos únicos teléfonos móviles que habÃa en el mercado por aquel entonces, comercializado en exclusiva en España por Vodafone (el otro era el HTC Dream, también conocido como G1, que distribuÃa en exclusiva Movistar).
TraÃa la versión 1.5 del sistema operativo, la última disponible. Poco tiempo después los desarrolladores de Google sacaron la versión 1.6, por la que hubo que esperar un tiempo (algo más de un mes) a que estuviese disponible a través de OTA. La actualicé sin ningún problema. Luego vinieron las versiones 2.0, 2.1 y la actual 2.2. Los clientes de Vodafone (HTC Magic) no tenemos noticias sobre ninguna actualización prevista.
El “community manager” de Vodafone (el que gestiona el Twitter, vamos), indicó que habrÃa actualización a 2.0, pero por ahora “ni está ni se le espera“. Yo me he cansado de preguntarle a @vodafone_es cuándo tienen previsto sacar alguna actualización y no sabe nada concreto. Ni nuevas funcionalidades ni actualizaciones de seguridad.
Esta semana, una tarde a mi HTC Magic se le acabó la baterÃa. Algo normal; lo que ya no es normal es que al arrancar el teléfono, la tecla “Home” no responda, la tecla “Back” a veces haga las funciones de la tecla “Menu” y la tecla “Call” ni siquiera ejecute el programa que permite marcar números y ejecutar llamadas de teléfono. Y lo peor, ayer me llama una amiga diciéndome que no le respondo al teléfono. Cuando abro el gestor de llamadas tenÃa un montón de llamadas que no habÃan sonado (lo probé y no sonaba nada). Era la segunda vez en 3 meses que me pasaba lo mismo en este teléfono. Y parece que no es algo raro, ya que unas cuantas búsquedas en Google muestran casos similares. Parece que por lo menos la versión 1.6 que distribuye Vodafones España para este teléfono tiene algún problema, que sólo se manifiesta en situaciones muy concretas. Solución temporal: hacer un wipe, para dejar el teléfono como cuando lo saqué de la caja (mantiene las actualizaciones de la ROM), perdiendo todos los programas que tengo instalados, pero no los datos que tengo en la SD.
¿Cuál es el problema de fondo?
Bajo mi punto de vista es una mala gestión en la polÃtica de actualizaciones de los sistemas operativos. Veamos cómo funciona el proceso:
- Google es el que se encarga de desarrollar el sistema base de Android.
- Los fabricantes de teléfonos (HTC, Motorola, Sony Ericsson,…) son los que se encargan de realizar adaptaciones al sistema operativo de Android para poder diferenciar sus terminales de los de la competencia.
- Los operadores que distribuyen esos terminales (Movistar, Vodafone, Orange,…) aún realizan una última personalización (mÃnima, con algún programa puntual, habitualmente basura) y son los que se encargan de distribuÃr a SU cliente las actualizaciones del sistema operativo.
Entonces, ¿qué ocurre cuando Google actualiza el sistema operativo, bien para introducir nuevas funcionalidades, bien para corregir problemas de seguridad o de funcionalidad? Pues que dependes de la operadora para que decida distribuÃr a tu terminal esa actualización (mediante OTA), lo que suele hacer con retraso (más de 1 mes) o no hacerlo, como es mi caso.
Creo que aquà las empresas que están dentro de la Open Handset Alliance tienen bastante que aprender de Apple, con su ultracerrado iPhone, pero que siempre puedes tener actualizado a la última versión del sistema operativo con sólo enchufarlo al ordenador y hacer un par de clics en el iTunes. Apple, consciente de la importancia que tiene la experiencia de usuario como diferencia competitiva, no deja en manos de los operadores las actualizaciones. Tiene todo bajo control y lo gestiona de una forma adecuada.
La solución que tendrÃan que llevar a cabo aquellos fabricantes que fabrican teléfonos con Android es gestionar ellos mismos las actualizaciones, de tal forma que puedas ir a su web o acceder con un programa para Android y en tres clics de ratón o de pantalla táctil tener la actualización funcionando.
Como sé que en un futuro inmediato esto no va a suceder, la única solución que me queda para tener un teléfono con todas las funcionalidades posibles y con el mÃnimo número de bugs es hacer root en el equipo en instalar una de las ROM que tan bien cocina Cyanogen. PodrÃa decir, sin miedo a equivocarme, que la dejadez de los fabricantes/operadoreas me obliga a “hackear” el aparato; algo triste, pero cierto.
Un último comentario. Si el propietario del teléfono es un usuario “normal”, que no sabe lo que es OTA, que le suena a chino hacer un WIPE, hacer root o instalar una ROM bajada de Internet, acabará diciendo (como ya escuché a alguno de estos usuarios que tienen un Android) que su teléfono es una auténtica mierda, que maldito el dÃa en el que escogieron este terminal y no el iPhone. Y no sin razón.

