La patente de la web interactiva. El sinsentido de las patentes de software

Otro ejemplo más del sinsentido de las patentes en determinadas tecnologías. Otro caso más de un “troll  de las patentes” que trata de obtener dinero con unas patentes absurdas o triviales. En este caso el “fenómeno” es Michael Doyle, dueño de una compañía que ya ganó en su momento una demanda a Microsoft  por un importe de 521 millones de dólares.  Leyendo este artículo hay un párrafo muy curioso:

The University of California will receive 25 percent of the proceeds from the verdict, while Eolas will obtain the rest, minus legal fees and costs, Lueck said. The university owns the patent for the technology, which it licensed to Eolas in 1994. Eolas has one formal employee, Mike Doyle, who is a former University of California researcher.

Al final llegaron a un acuerdo, por lo que la compañía de Redmond tuvo que pagar una cantidad elevada, no publicada, pero la parte que correspondió a la Universidad de California ascendió a 30.4 millones de dólares.

Claramente se trata de una empresa que se dedica a patentar o adquirir licencias de patentes y a obtener dinero ganando demandas o llegando a acuerdos con las empresas que demanda antes de llegar a celebrar el juicio. Ese año la empresa solo tenía 1 empleado, tal y como comenta cnet en el artículo. En su web se puede ver que todas las noticias están relacionadas con demandas o firmas de acuerdo por licenciamiento de patentes. Además la demanda era por un concepto trivial:

alleging that the Redmond giant infringed on one of its patents when enabling Internet Explorer to use plug-ins and applets in the software.

Es decir, ganaron la demanda por algo tan genérico y trivial como la ejecución de un complemento en un navegador, añadiéndole funcionalidad.

Pues la actual demanda va más allá. En este caso el fenómeno y su empresa demandan a ocho compañías (Yahoo, Amazon, Google,YouTube, GoDaddy, JC Penney, Staples y CDW Corp) alegando que en el año 1993 inventaron y patentaron nada menos que la “web interactiva“. Otras como Apple, Playboy, Perot Systems, Blockbuster, Citigroup, eBay o Frito-Lay también fueron demandadas por lo mismo, pero llegaron a un acuerdo extrajudicial. Lo que buscan es un pago de royalties en cualquier uso de tecnología interactiva en Internet: ver un vídeo, mostrar sugerencias en la búsqueda instantánea, rotar o cambiar el color de una imagen en una web de comercio electrónico,… La cantidad solicitada: 600 millones de dólares, en su mayor parte a Google y a Yahoo.

Incluso Tim Berners-Lee, el padre de la web, ha tenido que declarar ante el jurado, afirmando que “estas patentes podrían suponer una seria amenaza al futuro de la web”.

Si esta demanda prospera nada le impediría a esta empresa realizar demandas en serie, impidiendo o poniendo muy difícil a muchas empresas operar en Internet o, simplemente, disponer de una web corporativa interactiva.

Creo que el tema de las patentes, y especialmente las patentes de software se les ha ido de las manos a los norteamericanos, permitiendo patentar elementos triviales y destinando una gran cantidad de recursos a demandar a la competencia para impedir el uso de sus tecnologías o para obtener dinero por elementos tan genéricos como la “web interactiva”. Un ejemplo de todo este sinsentido es que Apple ya ha gastado 100 millones de dólares en la guerra de patentes contra HTC.

Además, este tipo de resoluciones judiciales favorables a estas empresas (trolls de patentes) obliga a muchas de las demandadas a llegar a acuerdos o a litigar y llegar a tener graves problemas financieros por culpa de este tipo de empresas. Bajo mi punto de vista crea una gran inseguridad jurídica, ya que ante patentes tan genéricas y amplias como esta u otras como la “1-click” de Amazon podrían ser utilizadas para atacar y obligar a cerrar a casi cualquier compañía que realice negocios en Internet.

¿No sería más adecuado para el beneficio de la humanidad que este dinero que se gasta en patentes y demandas se invirtiera en innovación, marketing,… para crear cada vez productos mejores, de los que se beneficiarían sus clientes? ¿No sería preferible que, por ejemplo, Apple invirtiera ese dinero en mejorar cada vez sus productos y no en tratar de impedir que Android pueda competir con ellos en igualdad de condiciones?

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